Instalaciones
Una ambientación para sentirse como en casa

Los salones están decorados con elementos
de la tradición ilicitana y andaluza El Granaíno está decorado con todo el sabor y la calidez del estilo rústico. El restaurante transmite un ambiente de autenticidad, sencillez y proximidad, que convierte a los clientes en amigos. Cada rincón, cada detalle, está pensado para facilitar la cercanía y la intimidad que permite disfrutar de momentos inolvidables alrededor de una buena mesa.
La barra es lugar de peregrinación para los amantes de las buenas tapas. En ella se puede admirar la gran diversidad de fuentes cuyas apetecibles propuestas culinarias saltan de los ojos al paladar casi sin darnos cuenta.

En la amplia barra se puede disfrutar
cómodamente de gran variedad de tapasLa amplitud y comodidad de la barra se conjuga con el resto de salones del restaurante que invitan a disfrutar de una comida relajada y hogareña. Dispone de tres comedores repartidos en sus dos plantas, uno de los cuales se encuentra reservado con el ánimo de que los comensales puedan gozar de una comida en la intimidad, ideal para reuniones familiares o de negocios.
La Bodega del tesoro
El sótano de El Granaíno guarda uno de los tesoros más valiosos de la casa, la bodega.

La bodega, situada en el sótano,
alberga los vinos más selectosEn sus paredes esperan, en las mejores condiciones de conservación, más de 7.000 botellas de 200 referencias distintas, deliciosos caldos procedentes de las principales Denominaciones de Origen españolas y extranjeras. Eso sí, el Granaino hace patria prestando especial atención a los vinos alicantinos.
Si lo desea, nuestros expertos le ayudarán a escoger el vino más adecuado para el plato escogido, con el fin de disfrutar plenamente de sus variedades y matices.
Capacidad: 120 comensales
Comedores: 3
Parking más cercano: Josep Maria Buck
